Actividad
La Sociedad opera sobre una cartera propia de inmuebles urbanos. Todo lo que hace —comprar, promover, rehabilitar y gestionar— está orientado a que esos activos estén arrendados y en condiciones de seguir estándolo.
Adquisición de inmuebles urbanos
La Sociedad estudia oportunidades de compra de edificios completos, locales comerciales y viviendas situadas en suelo urbano. El análisis previo cubre, como mínimo:
- Situación registral: titularidad, cargas, afecciones y limitaciones de disposición.
- Situación urbanística: usos admitidos, edificabilidad y licencias en vigor.
- Estado de conservación: estructura, envolvente, instalaciones y posibles patologías.
- Situación arrendaticia: contratos vigentes, rentas, plazos y garantías.
- Análisis económico: inversión total prevista, incluida la obra necesaria, y renta razonable de mercado.
Si algún punto no puede acreditarse con documentación, la operación no avanza. Es la forma más simple de evitar que un problema conocido por el vendedor se convierta en una sorpresa del comprador.
Promoción para arrendamiento
Cuando el destino del inmueble es la renta y no la venta unitaria, las decisiones de proyecto cambian. La Sociedad prioriza:
- Superficies y distribuciones con demanda real de alquiler en esa zona concreta.
- Soluciones constructivas duraderas y de mantenimiento previsible, antes que acabados de escaparate.
- Instalaciones accesibles y registrables, porque van a repararse muchas veces a lo largo de la vida del activo.
- Eficiencia energética de la envolvente, que condiciona el coste de uso del arrendatario y la calificación del inmueble.
Rehabilitación de edificaciones
Una parte relevante de la cartera son edificios existentes que necesitan intervención antes de volver al mercado de alquiler. Las actuaciones habituales son estructura, cubiertas, fachadas, instalaciones comunes y accesibilidad.
El objeto social de la Sociedad se remite a los términos establecidos en la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido. Esa norma delimita cuándo unas obras tienen la consideración de rehabilitación a efectos fiscales, atendiendo tanto a la naturaleza de los trabajos —consolidación y tratamiento de elementos estructurales, fachadas o cubiertas y actuaciones análogas— como a la relación entre el coste de las obras y el valor de la edificación.
Que un proyecto concreto encaje o no en esa definición se determina caso por caso, con el asesoramiento fiscal y técnico correspondiente, y antes de contratar la obra. Esta página tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento fiscal.
Gestión patrimonial y arrendamiento
Un inmueble arrendado exige atención continua. La Sociedad se ocupa de:
- Comercialización del inmueble y fijación de la renta conforme a mercado.
- Verificación de la solvencia del arrendatario y formalización del contrato con sus garantías.
- Actualizaciones de renta, prórrogas y renovaciones en los términos legales y contractuales.
- Mantenimiento preventivo y correctivo, y coordinación con la comunidad de propietarios cuando procede.
- Seguros, suministros, tributos locales y demás obligaciones asociadas a la titularidad.
Con quién trabaja la Sociedad
Propietarios y vendedores
Particulares o entidades que quieren transmitir un inmueble urbano, arrendado o vacío, y buscan una contraparte que decida con criterio y en plazo.
Intermediarios y asesores
Agencias, despachos y consultoras que presentan operaciones. Se atiende toda propuesta que llegue con documentación suficiente para valorarla.
Arrendatarios
Empresas y particulares interesados en los inmuebles disponibles, así como los arrendatarios actuales durante la vigencia de su contrato.
Proveedores y equipos técnicos
Constructoras, instaladores, arquitectos e ingenierías que participan en las obras de rehabilitación y en el mantenimiento de la cartera.
Hablemos de su inmueble
Propuestas de compra, consultas sobre arrendamiento o asuntos societarios: escríbanos y le responderemos en horario de oficina.